El Consejo de Ministros aprobó el martes, 4 de junio, el anteproyecto de ley orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, que contempla medidas importantes y de calado para tratar, prevenir y combatir las adicciones tecnológicas.
A continuación, os presentamos los puntos más destacados de la anteproyecto de ley orgánica para la protección de los menores en entornos digitales
El anteproyecto obligará a incorporar el control parental gratuito y accesible en todos los móviles, tablets, ordenadores y televisiones inteligentes. Está previsto que este sistema aparezca por defecto en todos los dispositivos y que se pueda configurar una vez encendido.
La ley establece un protocolo específico para que los pediatras puedan detectar usos problemáticos de la tecnología durante las revisiones periódicas de niñas y niños. Este protocolo se integrará en el programa de revisión del niño sano, que abarca visitas desde el nacimiento hasta los 14 años, permitiendo identificar conductas perjudiciales relacionadas con el uso excesivo de dispositivos digitales.
Una de las innovaciones más significativas es la introducción de una orden de alejamiento del entorno virtual para aquellos que cometan delitos en espacios digitales. Esto incluye la prohibición de acceso a redes sociales, foros, plataformas de comunicación u otros lugares en el espacio virtual, ofreciendo una respuesta eficaz frente a la creciente criminalidad informática y protegiendo a las víctimas de una mayor victimización.
La ley introduce penas severas para quienes creen o difundan imágenes o voces falsas utilizando herramientas de inteligencia artificial, especialmente en contextos de contenido sexual o gravemente vejatorios sin el consentimiento de la persona afectada. Estos delitos, conocidos como «deepfakes», serán sancionados con penas de prisión de uno a dos años, incrementándose si se difunden ampliamente a través de internet o medios de comunicación social.
El documento subraya las múltiples consecuencias del acceso de los menores a contenido inapropiado, que incluyen daños psicológicos y emocionales, desinformación, conductas peligrosas, problemas de salud física, inclusión en grupos dañinos, adicciones y gastos económicos. La ley tiene como objetivo garantizar el respeto de los derechos de los menores en el entorno digital, protegiendo su intimidad, honor, imagen, y datos personales.
La estrategia incluye un etiquetado para advertir si un contenido digital es apto o no para menores de edad. Este sistema deberá mostrar un lenguaje entendible y accesible para personas con discapacidad, como niños con autismo.
El Gobierno, en colaboración con las comunidades autónomas, elaborará una estrategia nacional plurianual para la educación en ciudadanía digital y la alfabetización mediática. Esta estrategia incluirá la difusión de información sobre el uso adecuado de dispositivos digitales y la promoción de investigaciones sobre los efectos de la tecnología en el desarrollo cognitivo de los menores.


.png)



.png)





.png)





.png)

